domingo, 28 de octubre de 2012

La Piedra Kueca

Unos cincuenta miembros de distintas etnias indígenas se movilizaron el jueves hasta la embajada alemana en Caracas para exigir la repatriación de una piedra sagrada del pueblo Pemón, donada en 1998 a ese país y que se encuentra en el principal parque de Berlín.
Vestidos con trajes rojos, luciendo símbolos en sus rostros y exhibiendo muestras de su artesanía, los indígenas llegaron a la embajada con pancartas que pedían "la vuelta de nuestra abuela Kueca", como llaman a la piedra, que según la leyenda es una anciana convertida en roca.
"En 1998 un supuesto científico alemán secuestró a nuestra abuela Kueca sin el consentimiento del pueblo y las comunidades que ahí habitamos", dijo el vocero de la etnia Pemón, Melchor Flores, al pedir la repatriación de la piedra a las autoridades alemanas.
El embajador alemán en Caracas, Georg-Clemens Dick, se comprometió por su parte a transmitir a Berlín "el interés" de los indígenas en que la piedra sea devuelta a Venezuela por un asunto de "espiritualidad", a la vez que dijo a los presentes que "nunca hubo intención de robo por parte de Alemania".
"Siempre consideramos la piedra Kueca como un regalo de Venezuela para así crear una obra de arte global para la paz. Actualmente, la piedra Kueca forma parte de un proyecto que reúne cinco piedras de los cinco continentes", indicó.
"Hay diferentes vías para conseguir la paz universal, no utilizando a nuestra abuela Kueca, la abuela Kueca es sagrada para nosotros", respondió Flores, acompañado también por simpatizantes de su causa, algunos de los cuales portaban franelas y gorros del partido oficialista venezolano.
Entre bailes y cánticos, indígenas de todas las edades insistieron en la repatriación de la piedra, asegurando que el gobierno de Rafael Caldera, que la entregó al artista alemán Wolfang von Schwarzenfeld en 1998, "violó sus derechos".
Tras su donación, la piedra Kueka (abuela, en lengua indígena), de 30 toneladas de peso y 12 metros cúbicos de volumen, fue extraída del Parque Nacional Canaima, al sur de Venezuela, una zona habitada desde tiempos remotos por los pemones.
Luego, fue llevada a Alemania, donde fue tallada, pulida y expuesta como parte del proyecto Global Stone, un conjunto de piedras arqueológicas que se exhibe en el parque Tiergarten de Berlín.
Este jueves, el embajador alemán expresó incluso su deseo de que "el gobierno venezolano envíe a un grupo de pemones (...) a Berlín al lugar de espiritualidad" donde está colocada la piedra, para que "entiendan la intención" del proyecto del que forma parte.
Flores sin embargo dijo que "el pueblo indígena va a esperar un tiempo determinado" por una respuesta del gobierno alemán, antes de tomar acciones "más delicadas", que no detalló.
 

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